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martes, 24 de mayo de 2011

La Almudena y el Cocido Madrileño

Esta semana, desde Taberna La Bola, destacamos un monumento muy especial de la ciudad y del cual no hace falta remontarse muchos años para saber de su existencia: La Catedral de la Almudena. Una de las catedrales más modernas de España y con numerosas curiosidades.

La catedral de Santa María la Real de la Almudena es la sede episcopal de la Archidiócesis de Madrid. Se trata de un templo de 102 metros de longitud y 73 de altura, construido durante los siglos XIX y XX en una mezcla de diferentes estilos: neoclásico en el exterior, neogótico en el interior y neorrománico en la cripta.


Los orígenes de la catedral de la Almudena pueden situarse en la pequeña iglesia de Santa María de la Almudena, de origen tardomedieval, que se emplazaba a pocos metros de la actual catedral. La villa seguía creciendo pero no disponía de su propia catedral ya que la capital pertenecía a la archidiócesis de Toledo. Ante la necesidad de tener su propio Obispado se intentó ampliar y reformar la pequeña iglesia de Santa María hasta su desaparición en 1868. Finalmente, y tras la necesidad de construir una edificación majestuosa, el día 4 de abril de 1883 el rey Alfonso XII puso la primera piedra del nuevo edificio, que sería la futura catedral de Madrid. Mediante bula dada por León XIII, Madrid disponía de su propia archidiócesis junto con Alcalá de esta forma, la construcción tomó más fuerza. Pero no sería hasta 1971, cuando el Cardenal Tarancón abandonó la Sede de Toledo para ocupar la de Madrid-Alcalá.

Los trabajos de construcción comenzaron por la cripta, construida en estilo neorrománico, con acceso por la Cuesta de la Vega y que no se abrió al culto hasta 1911. El primitivo destino de esta iglesia y especialmente su cripta era ser el mausoleo de la Reina Mercedes (primera esposa de Alfonso XII que al morir sin descendencia no podía ser enterrada en El Escorial). En esa misma época se levantaron los primeros pilares, pero los trabajos quedaron prácticamente abandonados hasta 1950 se convoca concurso para la terminación de las obras. El aspecto del templo cambiaría entonces: se mantenía el estilo gótico del proyecto primitivo para el interior y el exterior sería ahora neoclásico, de esta forma, la catedral se integraría con el estilo del Palacio Real.

Las obras continuaron hasta su paralización en 1965, ante la falta de fondos y de apoyo del ayuntamiento. Transcurrieron casi veinte años hasta que, en 1984, se creó un patronato que consiguió el apoyo de instituciones públicas (que incluían el ayuntamiento y el Gobierno de España, ambos en manos de políticos de izquierda) y privadas para finalizar las obras. La catedral fue consagrada por el papa Juan Pablo II el 15 de junio de 1993.

El 22 de mayo de 2004 fue escenario de la boda del príncipe de Asturias, Felipe de Borbón con Letizia Ortiz, siendo ésta la primera boda en celebrarse en la historia de la catedral.

Como veis, este fue un proyecto de lenta formación que se fue cociendo a fuego lento hasta levantarse una de las catedrales más luminosas y coloridas a la vez que austeras y majestuosas de España. De ahí, que como nuestro cocido madrileño, creamos que las cosas buenas tienen sus ritmos, sus tiempos y culminando así en las mejores obras.

Recuerda que durante este mes puedes degustar nuestro menú 'Y es que somos de Madrid...' que además de cocido madrileño, dispone de degustación de callos.

¡No te lo puedes perder!

lunes, 6 de diciembre de 2010

La Bola, cosa de mujeres

Desde hace unos días tenemos el privilegio de aparecer en una de las webs más visitadas sobre la villa de Madrid. En una de sus secciones, relacionada con los comercios tradicionales de la capital, La Bola es uno de sus nuevos establecimientos. Estamos muy contentos de ser uno de los restaurantes destacados y compartir ese privilegio con otros comercios tan tradicionales como el nuestro.


En la web podréis leer un artículo sobre nuestro local, pero nosotros queremos destacar un fragmento en concreto que nos agrada y nos gustaría compartir con vosotros. Aquí os lo dejamos:


Una mujer emprendedora

Cándida Santos vino con su marido e hijos de Asturias. Como tantos otros esperaban encontrar aquí un futuro mejor. Y lo consiguieron. Cándida pasó de ama de casa a cocinera. Surgió la posibilidad de hacerse con el local ubicado en la calle de La Bola. Por aquel entonces no había muchas casas de comidas y la bisabuela pensó que sería buena idea dar de comer a estos madrileños que pululaban por el barrio. 


Primero ideó cuál sería la comida que más clientes podía atraer: el cocido. Después tuvo además la habilidad de dirigirse a distintos grupos de clientes: preparó cocidos más o menos sustanciosos y, por tanto, más o menos baratos, de forma que se atendía a tres tipos de comensales. A mediodía se servía un cocido de 1,15 pesetas paraobreros y empleados; una hora más tarde y por 1,25 pesetas se atendía a los estudiantes añadiendo al cocido gallina. Ya a a partir de las 14:00 el público era más selecto, periodistas y senadores, y el cocido llevaba también carne y tocino.

Parece ser que con cierta frecuencia se veía parado delante del local un carruaje del Palacio Real que venía a buscar el cocido para la Infanta Isabel, La Chata, y su hermano, el rey Alfonso XII.

En esta zona de Madrid vivían por aquel entonces muchos asturianos que venían a visitar el local de su paisana, mujer que era conocida por su bondad, amabilidad y generosidad.

Desde su apertura la taberna no ha cerrado nunca, ni siquiera durante la Guerra Civil.

Otro dato a resaltar que nos enorgullece, es el hecho de que destacan que en La Bola, de las cuatro generaciones que ha habido al frente de nuestra familia, todas han sido capitaneadas por mujeres excepto la tercera. Está claro, que en La Bola, la cosa va de mujeres.

Un saludo. ¡Esperamos que os guste el artículo!